LA NUEVA LEY RESIDENCIAL QUE OFRECE “GARANTÍAS JURÍDICAS E NLA APLICACIÓN DEL MODELO CENTRADO EN LA PERSONA” QUE LAS RESIDENCIAS DE CASTILLA Y LEÓN LLEVAN APLICANDO DESDE 2011 BASE DE LA FORMACIÓN DE LOS RECIÉN GRADUADOS EN EL CURSO DE FORMACIÓN DE DIRECTIVOS ORGANIZADO POR ACALERTE

Una veintena de profesionales han recibido en la tarde de ayer el diploma acreditativo del Curso Superior de Directores de Centros de Servicios Sociales de Castilla y León que se ha celebrado de manera telemática durante el presente curso debido a las circunstancias excepcionales de la Covid-19.
Se trata de un programa innovador desarrollado y ofrecido desde la Federación Castellano y Leonesa de Atención a la Dependencia, Acalerte, con el que pretende formar a los gestores de los centros residenciales y mejorar la calidad de la atención, así como permitir a los centros residenciales adaptarse a la normativa vigente.

NUEVO MODELO. Una de las prioridades de este curso ha sido la de dotar a los directores de centros residenciales de las herramientas necesarias para mejorar la atención a las personas y ofrecer recursos a los profesionales tal y como viene haciendo desde 2011. Un programa que ahora será regulado por la Ley de Residencias y que “no hay marcha atrás en su aplicación. Además, es un programa que no sólo se adapta a las necesidades de las personas usuarias, sino que tiene un grado de satisfacción muy elevado entre los profesionales y a diferencia de lo que muchas se cree no baja el ratio de personal en los centros, al contrario, hace que los mismos trabajen de forma personalizada con los mismas personas mayores de los centros logrando una mayor calidad en la atención”.
El nuevo modelo parte de que le atención a la persona con dependencia es correcto, y  partir de ahí, el modelo busca otras miradas, otros enfoques, para ir más allá de dar respuesta a las necesidades básicas, teniendo en cuenta las preferencias y el estilo de vida previo y, con todo ello, garantizar al máximo los derechos de las personas.
Para desarrollarlo, de forma paralela se han celebrado dos programas concretos sobre ‘Cómo elaborar la historia de vida y el proyecto de vida de un residente’, pasos fundamentales en el nuevo modelo.
El objetivo principal de la ‘Historia de Vida es para emplearla’ como herramienta para la personalización de la atención, para dispensarla en coherencia con el proyecto de vida de cada usuario donde la persona participe y ejerza el control de su situación.