PROFESIONALES DE LA FEDERACIÓN CASTELLANO Y LEONESA DE ATENCIÓN A LAS PERSONAS PARTICIPAN ESTOS DÍAS EN EL CONGRESO NACIONAL DE DEPENDENCIA Y SANIDAD.

UN ENCUENTRO CON REPRESENTANTES DE TODA ESPAÑA HA SERVIDO PARA COMPARTIR LAS FORTALEZAS Y DEBILIDADES DEL SECTOR, LASTRADO POR LA FALTA DE VISIBILIZACIÓN DE LAS BUENAS PRÁCTICAS Y DE PERSONAL QUE TRABAJE EN LOS CENTROS

 

Una misión empresarial compuesta por profesionales de Soria, Burgos, Zamora, Salamanca y Valladolid están estos días en Madrid para participar en el Congreso Estatal de Dependencia y Sanidad y que reúne a los principales profesionales del sector en España.

 

Hay que tener en cuenta que las residencias de Castilla y León, sobre todo en el mundo rural, se enfrentan a una falta de profesionales que comienza a hacerse patente en dos sectores fundamentales:  el de enfermería y gerocultoras. Se trata de una realidad que el colectivo lleva denunciando y tratando de paliar con reuniones con las consejerías de Educación y de Empleo pero que requiere de medidas urgentes para actuar ante las situaciones reales que se están ofreciendo actualmente.

Para Acalerte son dos las raíces de este problema. Por un lado, la mala imagen del sector. “Hay muy poca gente que quiera dedicarse a atender a las personas mayores. Es un trabajo realmente vocacional y la visibilización del sector que se hace es muy negativa, siempre cuando se ofrecen casos de mala praxis cuando en la región hay 3.500 profesionales que viven por y para los Servicios Sociales”; explicaba Diego Juez.

“A esto se suman las declaraciones vertidas por los representantes públicos y políticos que lanzan mensajes que provocan que la población sientan aún más distancia y provoca que personas que cada día dignifican el sector con su vocación y desempeño de sus labores no se sientan reafirmadas ni reflejadas”.

Esta valoración la organización regional a la que pertenecen 230 empresas del sector de los Servicios Sociales en Castilla y León es compartida también por el resto de asistentes a este foro. Profesionales que atienden día a día a más de 370.000 personas, sólo en residencias, mientras que el número se triplica cuando se habla de servicios a domicilio y/o teleasistencia.